Charla sobre la rehabilitación visual por el Dr. Andrés Martínez

Desde el 8 de febrero el Centro de Recursos Educativos (CRE) de la ONCE celebra sus 75 años con una exposición en el Sexto Edificio del Museo de Pontevedra. «Ver e Tocar» es el nombre de esta muestra compuesta por 32 piezas del Museo Tiflológico de la ONCE y por una selección de obras realizadas por artistas invidentes, que invitan a los visitantes a disfrutar de ellas como indica el nombre de la exhibición, observando y palpando. 

De forma paralela y como complemento a esta exposición, expertos en diferentes materias ofrecieron charlas especializadas con el objetivo de explicar y acercar la discapacidad visual a la sociedad. La primera de estas conferencias tuvo lugar el pasado viernes, 16 de febrero, impartida por el doctor del Centro Oftalmológico Martínez & Millán y oftalmólogo del CRE de la ONCE en Pontevedra, Andrés Martínez. Su charla «La baja visión y la discapacidad visual» centró su atención en la metodología de la rehabilitación visual.

La rehabilitación visual se basa en el aprendizaje de esquemas de comportamiento de la visión con los que sacar mayor partido del resto visual. Es una terapia de reeducación de la visión en la que se introducen técnicas de percepción y función visual que permiten mejorar la calidad de vida y recuperar la independencia de personas con baja visión o con discapacidad visual. 

La rehabilitación visual aparece como una alternativa para tratar problemas oculares graves que no permiten una corrección óptica con tratamientos, cirugías o gafas o lentillas. Para ello se necesita, por supuesto, un diagnóstico oftalmológico que determine el tipo de afección visual, graduación, agudeza visual, estado de refracción, sensibilidad al contraste, etc. con el que se valorará el grado máximo de visión aprovechable y la forma de alcanzarlo. 

Tras el estudio, los ejercicios de la rehabilitación visual se ajustarán de forma personalizada a cada paciente. Desde filtros, lupas o zooms digitales, hasta luces especiales o incluso apps se emplearán como herramientas de apoyo en el entrenamiento. 

Si bien es cierto que la rehabilitación visual es un proceso lento que necesita tiempo de adaptación y motivación personal, también hay que destacar que ayuda a recuperar la autonomía personal y a mejorar la calidad de vida de pacientes con baja visión o discapacidad visual. Todo ello a través de un proceso de aprendizaje del uso del resto visual de manera más efectiva y ejercitando la motricidad ocular y la funcionalidad visual.