Los problemas en la retina y la mácula han presentado grandes avances de tratamiento en los últimos años. Las inyecciones intravítreas de antiangiogénicos permiten un tratamiento eficaz de diversos problemas como son: La degeneración macular, las trombosis venosas y el edema macular diabético.

LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD: DMAE

Es una enfermedad en la que, como su propio nombre indica, se produce una degeneración de una parte de la retina que se denomina mácula, que es la zona central y que permite la visión fina central.

Existen dos tipos principales de DMAE como son la DMAE seca y la húmeda. En la forma seca se produce una atrofia directa de la retina, en cambio en la húmeda el problema es debido a una formación vascular anormal subrretiniana que produce la degeneración de la retina. Con el nuevo tratamiento lo que se puede conseguir es el control de las formaciones vasculares, evitando o por lo menos retrasando la degeneración de la retina.

TROMBOSIS VENOSAS DE LA RETINA

En ésta enfermedad lo que se produce es una dificultad aumentada de la salida de la sangre del ojo, con lo que nos encontramos con hemorragias y edema en la mácula, debidas a la salida de sangre de las venas.

En estos casos los antiangiogénicos mejoran la función de los vasos disminuyendo la salida de sangre de las mismas.

RETINOPATÍA DIABÉTICA

La diabetes es una enfermedad crónica que habitualmente al cabo de muchos años de un control insuficiente puede afectar a la retina.

La disminución de visión se suele producir por edema macular debido al daño que el azúcar elevado ha producido en las arterias y venas del ojo. A través de los vasos dañados se produce salida de sangre, produciéndose hemorragias y edema. Los antiangiogénicos nos ayudan también a tratar esta enfermedad, aunque en éste caso es fundamental un control ópticmo de la diabetes.